Al Banco Santander le cuesta un día, 19 horas y 12 minutos pagar la multa por pactar precios

BBVA, Caixabank, Banco Sabadell y la entidad de Ana Botín han recibido unas multas por parte de Competencia que son ridículas comparadas con sus beneficios.

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El Banco Santander y tres bancos más han sido multados por la CNMC // David Fernández

Esta vez parece que les han pillado. Les han multado. Cuatro de los mayores bancos del Estado han sido sancionados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por pactar unos precios ficticios entre ellos de productos derivados que luego vendían a sus clientes a un supuesto “precio de mercado”.

Según la sentencia de Competencia, Caixabank, Banco Santander, Banco Sabadell y el BBVA “se ponían de acuerdo antes de realizar la oferta al cliente para fijar unas condiciones alejadas de las que se habían comprometido a proporcionar”. Los grandes defensores de la libre competencia estafaban (sí, estafaban) a sus clientes.

El producto era específico para empresas que suelen contratar estos derivados para usarlos como “instrumentos de cobertura del riesgo de tipo de interés asociado a créditos sindicados para la financiación de proyectos”. Cuanto más alto es el precio del derivado para cubrirse de una variación de tipo de interés, más le cuesta al empresario la financiación para su proyecto. El dinero inyectado en la economía europea por parte del Banco Central Europeo (BCE) para que “fluya el crédito a empresas y familias” debe pasar de manera obligatoria por las manos de las entidades financieras y, según destapa Competencia y otras sanciones internacionales a la banca, esas manos saben como aprovechar esa ventaja para sangrar a esas empresas.

Las “históricas multas” ascienden a 91 millones de euros. La mayor de las sanciones ha ido para Caixabank que tendrá que pagar 31,8 millones de euros. El Banco Santander le sigue con una multa de 23,9 millones de euros. El BBVA 19,8 millones y el Banco Sabadell 15,5 millones. Competencia se cuelga la medallita de brazo ejecutor de la libre competencia que se supone que es y el Gobierno, ese mismo que da por perdidos 60.000 millones del rescate bancario y que acaba de regalar el Banco Popular al Santander por un solo euro, da imagen de “no perdonar una” a los bancos. Todo ello, muy oportunamente, en medio del sprint final en la carrera del ministro de Economía, Luis de Guindos, por ser vicepresidente del BCE.

¿Multas disuasorias?

¿Pero son las multas impuestas disuasorias? CaixaBank, la que ha recibido la mayor sanción de las cuatro, obtuvo un beneficio récord en 2017 de 1.684 millones de euros netos, un 61% más que el año anterior. Los 31,8 millones de euros de “multa histórica” suponen un 1,88% de su beneficio.

Pactar precios saltándose todo tipo de leyes de la sagrada libre competencia, engañar a varias empresas encareciendo sus proyectos y todos los perjuicios que se pueden derivar de esa acción (pérdidas de empleo o quiebra de esos proyectos financiados, menos beneficio para las empresas y por lo tanto menor pago de impuestos e ingresos de Hacienda, etc.), le va a costar a la entidad catalana lo que gana limpio en menos de siete días. Cinco hábiles.

Saltarse las leyes de la libre competencia y pactar precios le va a costar a CaixaBank lo que gana en cinco días hábiles

Si analizamos la sanción al Banco Santander, vemos que es más ridícula todavía. La entidad presidida por Ana Patricia Botín ganó 6.619 millones de euros netos en 2017, un 7% más que el año anterior. Lo que no le ha impedido hacer un ERE de más de 1.000 empleados. Los 23,9 millones que tendrá que pagar suponen un 0,36% de su beneficio. La entidad pagará la multa con el beneficio de un día, 19 horas 12 minutos.

BBVA, con 3.519 millones de euros de beneficio el año pasado, necesitará dos días para pagar la multa de 19.8 millones. El Banco Sabadell, que ganó 801,5 millones limpios en 2017, tendrá que emplear el dinero ganado en siete días del pasado ejercicio.

Las multas por manipular el Euribor

En 2013, la comisión de Competencia de la Unión Europea, con el “socialista” Joaquín Almunia a la cabeza, multó a nueve bancos por manipular el Euribor y el Libor entre 2006 y 2010, los tipos de interés de referencia que marcan el precio de la mayoría de las hipotecas. La sanción total ascendía a más de 1.700 millones de euros. Deutsche Bank fue sancionada con 725,4 millones; Societé Generale, 445,90 millones; RBS, 391 millones; JP Morgan, 79,90 millones; Citigroup, 70 millones; y el broker RP Martin, 247.000 euros.

En diciembre de 2106, esta vez con la comisaria Margrethe Vestager a la cabeza, Competencia europea multó con 485 millones de euros a la estadounidense JP Morgan, la francesa Crédit Agricole y al británico HSBC, como conclusión a esta investigación donde se demostró mediante escuchas telefónicas pinchadas que, de una manera muy similar a la que ahora se denuncia con la venta de derivados, los traders de estos bancos simulaban préstamos intrabanco ficticios para manipular el Euribor y el Libor, y con ello manipular el precio que pagan millones de personas y empresas por sus hipotecas y préstamos. Manipular la economía de esos millones de familias les ha costado sus beneficios de apenas dos meses.

Manipular la economía de millones de familias mediante el Euribor y el Libor les ha costado sus beneficios de apenas dos meses

La empresa que denunció a los cuatro bancos españoles había contratado esos derivados para financiera un proyecto eólico. ¿Cómo afecta que unos bancos engañen a empresas a esa “confianza” que tanto busca el Gobierno español? ¿Cómo afecta a la inversión extranjera en España? ¿Vendrán empresas a un país donde los bancos pueden engañar a sus clientes y, en caso de ser cogidos, no paguen multas disuasorias?

Seguramente, este tipo de cosas hagan que se pierda esa confianza y esa inversión por parte de muchas empresas. Pero de seguro que atraerá a entidades financieras y fondos de inversión que comprueben, con casos como este, que en España se pueden pactar precios y engañar a sus clientes con un coste que no supere un pequeño porcentaje, o días, de los beneficios que pueden obtener a cambio.