El CGPJ se plantea la expulsión del juez que quiso acabar con la carrera de Victoria Rosell

Poder judicial // El juez Salvador Alba sustituyó a la juez cuando ésta lo dejó para incorporarse a las listas de Podemos, y desde esa posición un informe suyo fue fundamental para que se admitiera contra ella una querella que la llevó a la dimisión.

Imagen de archivo del juez Alba

Imagen de archivo del juez Alba

El instructor de la acción disciplinaria en el Consejo del Poder Judicial, Antonio Fonseca, considera que el juez Salvador Alba cometió una falta muy grave, que merece su expulsión de la carrera, con su comportamiento cuando sustituyó a la juez y exdiputada Victoria Rosell en Las Palmas de Gran Canaria.

La propuesta de sanción debe esperar a las alegaciones del propio Alba en su defensa, pero de confirmarse, como es totalmente previsible, Fonseca elevaría al pleno del órgano de gobierno de los jueces una propuesta para que Alba deje de ser juez.

Sin embargo, distintos factores harán que la decisión se retrase. El más importante de ellos es que los hechos, calificados ahora por el CGPJ en el ámbito administrativo, tienen relevancia penal y están siendo investigados por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. La resolución del expediente administrativo debe esperar a que se sustancie en proceso en el ámbito penal.

El CGPJ abrió expediente disciplinario al magistrado Salvador Alba, en relación con hechos puestos de manifiesto por varias grabaciones publicadas, en el mes de noviembre de 2016.

Alba sustituyó a la juez Victoria Rosell en su juzgado cuando ésta lo dejó para incorporarse a las listas de Podemos, y desde esa posición un informe suyo fue fundamental para que se admitiera contra ella una querella que la llevó a la dimisión.

Sin embargo, podría haber existido falta de imparcialidad en Alba en esa actuación. Una prueba de su parcialidad podrían constituirla tanto determinadas revelaciones de secretos relacionadas con este asunto como investigaciones desarrolladas por el juez canario que fueron más allá de sus límites.

Alba podría haber tenido un interés directo o indirecto en el proceso relacionado con Rosell y su pareja “revelado posteriormente con el contenido de una grabación”, dice el expediente.

Estos hechos, que inicialmente fueron considerados como posibles abusos de autoridad o incumplimiento del deber de abstención, han sido calificados finalmente como desatención muy grave. Es decir, el instructor ha cambiado la calificación inicial.

El asunto ha dado lugar a una investigación penal contra Alba en el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. El fiscal le imputa negociaciones prohibidas a funcionarios.

Por otra parte, la Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial acordó ayer, por cinco votos a dos, archivar el expediente disciplinario incoado por Fonseca a la magistrada Victoria Rosell Aguilar, titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas, por desatención en la tramitación de procedimientos judiciales.

Los miembros de la Comisión Disciplinaria no han considerado acreditado que Rosell interviniera en un procedimiento judicial en el que había sido recusada, tal y como sostenía el Promotor, que proponía sancionar a la magistrada con un mes de suspensión de funciones. La Fiscalía pedía la misma sanción para la juez.

 

Publicado en Justicia
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