El Congreso rechaza que el Constitucional revise el CETA, con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos

Con 258 votos en contra y sólo 86 a favor, la Cámara Baja da un nuevo empujón al polémico acuerdo comercial entre la UE y Canadá. También tumba la enmienda a la totalidad planteada por el grupo Unidos Podemos.

Pablo Iglesias charla con Diego Cañamero en el Congreso. | CHEMA MOYA (EFE)

Pablo Iglesias charla con Diego Cañamero en el Congreso. | CHEMA MOYA (EFE)

El Tribunal Constitucional no revisará el polémico acuerdo comercial entre la UE y Canadá, CETA. El Pleno del Congreso ha rechazado este jueves la cuestión previa de constitucionalidad planteada por Unidos Podemos, por 258 votos en contra y sólo 86 a favor. 

La Cámara Baja también ha tumbado la enmienda a la totalidad al tratado formulada por el mismo grupo, con 262 votos en contra y sólo 81 a favor, además de una abstención en la bancada del PP. Es la excepción que confirma la regla, ya que PP, PSOE y C’s han votado en bloque en contra de estas iniciativas.

Podemos reprocha al Gobierno que abuse del TC con Catalunya mientras evita que se pronuncie sobre el CETA

El Gobierno es muy dado a recurrir al Tribunal Constitucional para poner parches a sus problemas con la Generalitat de Catalunya, pero se resiste a que el Alto Tribunal revise el CETA. Así lo ha asegurado este jueves en el Congreso Pablo Bustinduy, diputado de Unidos Podemos, en su defensa de la enmienda a la totalidad de su grupo contra el polémico tratado.

Unidos Podemos pedía este jueves al resto de fuerzas en la cámara, “piensen lo que piensen” sobre el “fondo” del acuerdo,  que apoyen remitirlo al Constitucional. “Existe al menos una duda razonable sobre la constitucionalidad de estos preceptos”.

Bustinduy ha tildado al Gobierno y sus aliados de ser “proteccionistas” con los derechos de las multinacionales, y ha advertido que el acuerdo podría dificultar que el Ejecutivo español tome medidas como subir el salario mínimo, por el riesgo de que España sea denunciada ante una multinacional “por crear obstáculos al comercio”.

En esta línea, ha afeado al ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, y al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que no aportaran datos de un solo estudio independiente sobre los efectos del acuerdo en España -más allá de los que firman diversas organizaciones empresariales y la propia Comisión Europea.

También ha recordado que el Gobierno en funciones de Mariano Rajoy dio su respaldo al CETA en octubre, cuando estaba en funciones, sin favorecer ningún debate sobre este acuerdo, y sin consultar al Congreso. A su entender, esta forma de proceder es la que está repitiendo hoy el Ejecutivo. “¿Por qué tiene el Gobierno tanta prisa? ¿De dónde viene esta celeridad chapucera para aprobar este tratado?”, cuestionaba.

El Pleno arrancaba este jueves a las 9.00 de la mañana a medio gas, con sólo un ministro en la bancada azul, el propio Alfonso Dastis, primero en tomar la palabra.

“¿Por qué tiene el Gobierno tanta prisa? ¿De dónde viene esta celeridad chapucera para aprobar este tratado?”, pregunta Pablo Bustinduy

El titular de Exteriores ha tirado de las cifras macro a las que suele recurrir Bruselas para defender las bondades de este acuerdo, y ha recordado que parte del CETA estará en vigor desde el próximo mes de junio —las disposiciones que no afectan a las competencias propias de los estados—.

El razonamiento de Dastis es que el CETA debe aprobarse “cuanto antes” para que “otros” actores de la globalización —en alusión a China— no “impongan sus reglas”. “España se verá sin duda beneficiada por el acuerdo”, sostenía, a pesar de la disparidad de resultados de los estudios sobre los efectos del tratado, en línea también con la estrategia del PP de obviar todos los riesgos del CETA.

De hecho, en relación al capítulo sobre inversiones que incluye los polémicos tribunales de arbitraje, el ministro recalcaba las ventajas para las empresas europeas en Canadá  —las mismas de las que servirán las empresas canadienses en la UE para demandar a estados—, y afirmaba que no ve sentido a la iniciativa de Unidos Podemos para que el CETA sea revisado por el Constitucional. “Quisiera asegurar que nada de lo dispuesto en el tratado” supone “menoscabo a los derechos de los ciudadanos españoles”, sentenciaba.

PSOE: “No es perfecto, pero es un buen acuerdo”

Por su parte, Soraya Rodríguez, diputada del PSOE, explicaba que su grupo considera el CETA “un buen acuerdo” -no “el mejor”, ni “perfecto”-. Rodríguez hacía una cerrada defensa del tratado y afirmaba que “no afectará a los servicios públicos”, ensalzando su “importancia estratégica contra el populismo proteccionista que recorre Europa y gobierna en EEUU”.

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