Entra en prisión la primera persona por publicaciones en redes sociales

Alfredo Remírez fue detenido en el marco de la operación Araña III por la publicación de tuits. A pesar de haber llegado a un acuerdo con Fiscalía, la Audiencia Nacional ordenó su entrada en prisión, que se hizo efectiva el sábado 4 de noviembre.

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Alfredo Remírez, primera persona en ingresar en prisión por enaltecimiento del terrorismo en Twitter, en la concentración organizada en Amurrio para apoyarle // Ekinklik

Ayer entró en la prisión de Basauri Alfredo Remírez, la primera persona que cumplirá una pena privativa de libertad por expresiones publicadas en redes sociales. Cientos de personas se concentraron el viernes en la plaza de Amurrio, localidad alavesa en donde vive Alfredo, para mostrar su apoyo y despedirse antes de su entrada en prisión.

Remírez, de 37 años, fue detenido en 2015 en el marco de una de la operación Araña III, la tercera ordenada por la Audiencia Nacional sobre delitos de enaltecimiento del terrorismo o humillación de las víctimas en redes sociales, delitos cuya pena máxima pasó de los dos a los tres años de cárcel con la reforma del Código Penal que entró en vigor en julio de 2015. La policía le acusó por publicar tuits en los que se mostraba solidaridad con presos vascos que salían de prisión tras cumplir su condena íntegra, o de supuesto apoyo a la kale borroka.

En su caso, llegó a un acuerdo con Fiscalía por el que fue condenado a 18 meses,pena que se conmutó por una multa de 5.400 euros y catorce años de inhabilitación. Sin embargo, meses después, la Audiencia Nacional decidió que los tuits por los que había sido procesado Remírez se publicaron en el periodo de inhabilitación por un proceso anterior.

“En 2005, yo y otro compañero de mi cuadrilla de fiestas del pueblo hicimos dos muñecos de cartón a tamaño real con las fotos de dos presos del pueblo para denunciar la dispersión como medida cruel contra los presos, sus familiares y amigos. En 2009 fuimos juzgados por ello y nos cayó una condena de un año de cárcel y seis más de inhabilitación”, explicaba Alfredo a El Salto en una entrevista publicada el 10 de octubre. El juez suspendió el cumplimiento de la condena por los muñecos al no tener Alfredo antecedentes penales y ser la pena menor a los 2 años de prisión. Sin embargo, con el proceso judicial relacionado con la publicación de tuits, la Audiencia Nacional ha ordenado su entrada en prisión.