Japón y la UE negocian que su tratado comercial se apruebe sin pasar por los Parlamentos

Acuerdos Comerciales // Nuevo sprint de la Unión Europea para la firma de otro acuerdo comercial. La comisaria Cecilia Malmström ha llegado a un acuerdo con el Gobierno japonés para la firma del acuerdo comercial JEFTA antes de 2018.

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Cecilia Malström, comisaria europea de Comercio, en una foto del Parlamento Europeo

Según informaron ayer funcionarios y diplomáticos de la UE, el miércoles 15 de noviembre ha sido una fecha clave para la aprobación exprés y sin participación de los Parlamentos electos de la Unión de un tratado comercial con Japón. También en el país nipón se da por hecho que el Acuerdo de Libre Comercio Japón-UE (JEFTA, por sus siglas en inglés) puede ser aprobado este mismo año.

Los ministros de Exteriores y Economía, Taro Kono y Hiroshige Seko, están conversando con la comisaria de Comercio de la UE, Cecilia Malmström para limar las disputas que quedan entre los dos bloques tras la decisión de dejar los tribunales de arbitraje, los conocidos ISDS, temporalmente al margen del acuerdo.

La voluntad de la Comisión Europea de dar un empujón definitivo al acuerdo se produce una semana después de una reunión de los Estados miembro, pero la Comisión –con o sin el beneplácito del Consejo Europeo– ha optado por separar la parte comercial (competencia exclusiva de la UE) y la parte de inversión en cartera, protección de la inversión y los mecanismos de arbitraje.

En verano, la Comisión Europea y Japón discutieron y no llegaron a un acuerdo sobre el modelo de tribunal de arbitraje a incluir en el acuerdo. Pero la Comisión busca sacar el tratado por la vía rápida y esquivar la ratificación en los 30 parlamentos nacionales y regionales de la UE, para no dar lugar a bloqueos como el de Valonia y otros tres departamentos belgas, que pusieron en peligro la puesta en marcha del tratado con Canadá.

Tom Kucharz, de la campaña estatal “No al TTIP, CETA y TiSA” cree que las desavenencias entre Japón y la UE se usan como “cortina de humo”, pero eliminan con “esta maniobra el deber de los parlamentos nacionales de involucrarse en el debate y en la votación de estos tratados –algo que Jean Claude Juncker [presidente de la Unión] y Malmström anunciaron hace meses.

La denuncia de la sociedad civil a los tribunales ISDS ha enfriado el acuerdo con Japón, pero la política de la Unión Europea sigue orientándose a la consecución de un Tribunal Multilateral de Inversiones, que se pueda extender a varios acuerdos de comercio. Para Kucharz estos tribunales “suponen una de las grandes injusticias del derecho internacional y de la globalización neoliberal, porque permiten “atacar políticas públicas vitales y decisiones democráticas, provoca un enfriamento legislativo y otorga privilegios injustificados a los inversionistas extranjeros y permite que tribunales arbitrales –con abogados que sólo buscan beneficios económicos– juzguen la legalidad u oportunidad de las decisiones democráticas”.

“¿Los Parlamentos de Europa titubean a la hora de ratificar los acuerdos de comercio e inversión debido a la presión de la sociedad civil?…. La solución de la Comisión Europea, ¡no consultarlos!”, tuiteó ayer, 16 de noviembre, Mathilde Dupré, del Instituto Veblen para las reformas económicas.

Esta organización francesa sostiene que el actual presidente francés Emmanuel Macron debe posicionarse más claramente sobre el acuerdo comercial JEFTA. La organización recuerda que, de prosperar, será el acuerdo más importante firmado por la UE en su historia (Japón y la UE suman el 28% del PIB mundial) y que los riesgos que ya están vigentes con la firma del CETA se reproducirán. Especialmente, señala el Instituto Veblen, por las reticencias de Japón a que el acuerdo incluya disposiciones sobre respeto a los derechos humanos y sobre la consecución del acuerdo de París sobre cambio climático.

Acuerdo con Nueva Zelanda y Australia

Pero las prisas de los principales países europeos por mantener la agenda neoliberal ha influido en el rápido avance de los acuerdos con Japón y, simultáneamente, con el comienzo del proceso para la consecución de un acuerdo con Nueva Zelanda y Australia. En la actualidad, el Consejo Europeo está en fase de aprobación del mandato para negociar con los países oceánicos.También hay prisas por parte de Japón, cuyo Gobierno busca con el acuerdo de libre comercio (JEFTA, por sus siglas en inglés) presionar para ratificar el acuerdo transpacífico (TPP) en los países firmantes, tras la salida de Estados Unidos, que anuló el efecto real del TPP en los once países que se sumaron al acuerdo.