La investigación del incendio de Doñana confirma la autoría de la carbonera de Moguer

La brigada de Medio Ambiente remite a la Guardia Civil un informe que apunta a la empresa Carbones Fergón como “responsable única” del fuego que arrasó 8.500 hectáreas del entorno del parque. El juez decreta secreto de sumario.

Paraje de Cuesta Maneli tras el incendio declarado el pasado sábado en el paraje 'La Peñuela' de Moguer (Huelva) y que afecta al entorno del Espacio Natural de Doñana. /EFE

Paraje de Cuesta Maneli tras el incendio en el paraje “La Peñuela” de Moguer (Huelva). /EFE

Los agentes de Medio Ambiente de la brigada de investigación de incendios forestales en Huelva, dependientes del Gobierno andaluz, han remitido al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil su informe definitivo sobre las causas del fuego que arrasó 8.500 hectáreas en el entorno del Parque Nacional de Doñana. La investigación está ya en manos de un juez, que ha decretado el secreto de sumario, pero este periódico ha podido confirmar que el informe corrobora la primera hipótesis que barajaron los técnicos: el incendio se originó en una empresa carbonera situada a escasos kilómetros del paraje de las Peñuelas, en el término municipal de Moguer (Huelva), foco principal del fuego.

La sociedad Carbones Fergón, la mayor fabricante de carbón vegetal de España, aparece por tanto como “responsable única” del incendio. El informe habla de “una negligencia, posiblemente un descuido en el manejo o traslado del carbón”, pero no contempla la posibilidad de que fuera “intencionado”. “Todas las pruebas recabadas apuntan ineludiblemente a una negligencia provocada por la empresa carbonera. Es la única línea de investigación que se le ha remitido al juez, no hay opción b”, admiten fuentes conocedoras de la investigación.

El informe exime de responsabilidad subsidiaria al Gobierno autonómico. La Junta de Andalucía, de hecho, va a personarse como acusación particular y parte afectada por un incendio cuyos efectos han alcanzado finalmente a un perímetro superior al que inicialmente calcularon los técnicos: unas 11.000 hectáreas, la mayor parte dentro del espacio natural protegido.

La empresa Carbones Fergón, que produce 6.500 toneladas de carbón al año), fue la primera sospechosa de la investigación. Su nombre se filtró a la prensa el primer día en el que los técnicos entraron en la zona quemada para investigar el suceso. La investigadores interrogaron a los responsables de producción de la factoría, que en todo momento descartaron su implicación alegando “fuertes controles de seguridad”. Era la hipótesis más plausible, pero en aquel momento la Consejería de Medio Ambiente optó por hacer un desmentido y aclarar que los indicios contra esta factoría aún no eran determinantes. Lo que el Gobierno andaluz sí dijo desde el principio fue que el incendio no fue causado por la climatología, sino por la mano del hombre, como ocurre con el 95% de los fuegos que se registran. Faltaba rastrear la autoría y esclarecer si fue intencionado o fruto de una negligencia.

Carbones Fergón cuenta con una fábrica de carbón para todo tipo de usos en el término municipal de Moguer, donde se localizó el primer foco del incendio. La factoría trata con productos relacionados con barbacoa y chimenea, como leña, cerillas, mecheros, velas… Es una empresa que provee sacos de carbón para toda España. La madera que utiliza proviene de podas controladas en bosques de árboles de crecimiento rápido, según informan en su página web, y se procesa mediante cocción muy lenta en hornos de alta tecnología.

La empresa puede enfrentarse ahora a penas de cárcel y fuertes indemnizaciones, agravadas por el hecho de que el fuego afectó a un espacio natural protegido (Doñana) y estuvo cerca de poblaciones urbanas. Ambas circunstancias son agravantes en el Código Penal, que en 2015 endureció las condenas a autores materiales de incendios forestales. Quemar un monte está castigado con penas de uno a cinco años de cárcel, pero existen agravantes, como el grado de deterioro del suelo quemado o la magnitud de los recursos perdidos. En ambos casos la condena ascendería a seis años de prisión.

Si el origen del incendio es una imprudencia grave, como la quema de rastrojos sin precauciones o una barbacoa, entonces se castiga con la pena inferior a las previstas para cada supuesto. En cambio, si el juez considera que el fuego ha puesto en riesgo la vida de personas, la sentencia puede llegar hasta los 20 años de prisión. El incendio de Doñana obligó a desalojar a 2.500 personas, la mayoría vecinos de las localidades onubenses de Matalascañas y Mazagón, pero también muchos turistas que veraneaban o pasaban el fin de semana en esa zona costera.

El grupo ecologista WWF se ha quejado públicamente de que el Gobierno andaluz permita a una empresa de que trabaja con fuego y carbón operar tan cerca de una masa forestal protegida. Después de que la investigación haya apuntado a la carbonera como “responsable única” del incendio que golpeó el corazón de Doñana el sábado 24 de junio, los ecologistas han reiterado que la empresa no debió manejar material inflamable un día de alto riesgo de incendios, con altas temperaturas y fuerte viento.

Publicado en Justicia, Medio Ambiente
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