La ultraderecha alemana felicita al PSOE por la macroexpulsión de Ceuta: “España muestra el camino”

La derecha europea celebra la expulsión de 116 personas el jueves 22 de agosto. Las organizaciones de derechos humanos exigen una investigación para determinar si se incurrió en la ilegalidad al aplicar un acuerdo firmado hace más de 25 años con Marruecos.

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Cartel de AfD en el que se muestra a favor de la expulsión exprés ordenada por el Gobierno del PSOE en agosto de 2018.

De charlatán a ejemplo de gestión de fronteras. La expulsión el pasado 22 de agosto de 116 migrantes desde Ceuta a Marruecos ha tenido consecuencias en los países europeos, en pleno debate sobre las “soluciones europeas” a la gestión de fronteras. Los principales animadores del debate han sido los partidos de extrema derecha, tanto en Alemania como en Italia, que han celebrado la decisión del Gobierno de Sánchez.

La formación ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD) ha visto en la devolución ordenada por Fernando Grande-Marlaska una oportunidad para llevar a cabo una campaña veraniega con su política de fronteras. La candidata en las pasadas elecciones federales por AfD, Alice Weidel, publicó un post en su Facebook que comenzaba defendiendo la decisión del Gobierno: “La expulsión inmediata de 116 invasores fue la respuesta correcta. España está haciendo frente a los inmigrantes ilegales que invaden las fronteras y atacan a la policía y al Estado”. El post incluía una foto de Weidel con el mensaje: “España nos muestra el camino. 116 delincuentes africanos expulsados de inmediato”.

Los medios alemanes han vinculado los acontecimientos de la pasada semana en Ceuta con la presión de los partidos conservadores sobre el PSOE y, destacan, con cierta “relajación” por parte de Marruecos en los controles “para hacer presión a Bruselas”, explica el medio Focus.

El noticiero Tagesschau también dedicó una pieza para reflejar que la macroexpulsión se llevó a cabo en base a un acuerdo firmado en 1992: “El gobierno socialista de España había enfatizado su política liberal de refugiados en las últimas semanas. Pero ahora, por primera vez, ha aplicado un acuerdo con Marruecos y deportado a 116 inmigrantes de su plaza norteafricana, Ceuta”.

La más sonada ha sido la respuesta del ministro de Interior italiano, que ironizó con qué hubiera pasado hubiese sido “él” quien hubiera ordenado la expulsión. Salvini volvía a criticar a Sánchez dos meses después de haberle llamado charlatán, pero esta vez por el motivo contrario: “Después de haber superado la frontera española en Ceuta y agredido a los agentes, estos señores fueron enviados de vuelta a Marruecos gracias a un acuerdo de hace 20 años. Si lo propongo yo, entonces soy racista, fascista e inhumano”.

“Les quiero fuera ya”

Los principales medios de Francia y Reino Unido no se han hecho eco de la devolución ordenada por Interior, pese a que sí habían reseñado la entrada del 22 de agosto y los disturbios generados durante el macro salto de la valla.

Hoy El Mundo (1) ha narrado cómo se llevó a cabo la expulsión, ordenada directamente por el ministro de Interior —“les quiero fuera ya” (sic.)— al jefe superior de la policía nacional en Ceuta. La orden de Grande-Marlaska supuso la salida de los 116 migrantes de la comisaría hacia la frontera del Tarajal. Según declaraciones del abogado Halid Mustafa a la Cadena Ser, el centenar largo de expulsados el jueves 23 se encuentran todavía en celdas marroquíes, en la ciudad de Tetuán.

Los movimientos antirracistas y por los derechos humanos han seguido denunciado a lo largo de la jornada de hoy la ilegalidad de la expulsión ordenada por los socialistas. “Pedir a otro país que ejecute ese castigo es una política racista y además colonialista. No se puede castigar a todo un colectivo con la expulsión por un presunto delito”, ha defendido la activista Helena Maleno, quien ha denunciado el “giro” de la política del PSOE que ha supuesto la macroexpulsión del día 22.

El viernes, 48 entidades firmaron un manifiesto en el que cuestionan la legalidad del acuerdo de readmisión con Marruecos bajo el que el Ministerio de Interior justificó las expulsiones. Estas organizaciones cuestionan que el 22 de agosto se cumplieran las garantías y derechos de los 116 expulsados —en concreto los derechos de asistencia letrada, de intérprete y a someter la decisión a revisión judicial— y, en consecuencia “la legalidad del procedimiento”.

Leer: Patricia Orejudo | La valla de Ceuta y el asalto a las normas

1. En relación al artículo de El Mundo, 27-08-2018: Marlaska: “¡Les quiero fuera ya!”


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