Más tiempos de espera y menos camas: así se ha deteriorado la sanidad pública en España

  • El estudio ‘La sanidad española en cifras 2016’ del Círculo de la Sanidad pone de relieve el impacto directo que la crisis ha tenido en los pacientes.
  • Uno de ellos es la reducción de camas hospitalarias disponibles: entre 2012 y 2014 han caído de media un 1,98%.
  • En cuanto a las listas de espera, han aumentado un 36% al pasar de un 35,94% en 2012 a un 43,35% en 2015.
  • Los tiempos de espera también se han incrementado: las intervenciones de traumatología lideran la lista de esperas con hasta 111 días.
  • Además, el gasto sanitario ha caído de media un 4,6% entre 2012 y 2014.

Menos camas hospitalarias, más pacientes en listas de espera para consultas especializadas y mayor tiempo de espera: son tres de las consecuencias directas que la crisis ha tenido en los usuarios de la sanidad pública española, según ha puesto de manifiesto el estudio La sanidad española en cifras 2016 elaborado por el Círculo de la Sanidad, y que pretende ser “la foto fija más reciente” del Sistema Nacional de Salud.

A pesar de que la sanidad española ha sabido resistir los embates de los recortes presupuestarios manteniendo en su mayor parte al personal médico de atención primaria y especializada y mejorando la esperanza de vida o la tasa de supervivencia ante infartos o ictus, el informe detalla que donde más se han notado los efectos de la crisis ha sido en los aspectos asistenciales.

Uno de ellos es la reducción de camas hospitalarias disponibles. Entre 2012 y 2014, la tasa de camas en funcionamiento por cada 1.000 habitantes ha disminuido de media un 1,98% al pasar de un 3,03 a un 2,97 camas. Ceuta ha sido la autonomía donde más se han reducido las camas, en un 9,36%, seguido de Melilla (-7,55%), Galicia (-4,89%) y Navarra (-4,80). En el lado contrario, las únicas comunidades donde ha habido un incremento de camas ha sido en La Rioja (de un 8,47%), Murcia (con una subida del 1,59%) y la Comunidad Valenciana (1,29%).

También ha bajado de media en España el porcentaje de personas mayores de 64 años vacunadas contra la gripe al pasar de un 57% en 2012 a un 56,1% en 2015, una caída de 1,58 puntos porcentuales.

El dato más revelador del empeoramiento generalizado es el de las listas de espera. La tasa de pacientes en espera para consultas especializadas ha pasado de un 35,94% en 2012 a un 43,35% en 2015, lo que supone un incremento de un 36%.

Por si fuera poco, los tiempos de espera han aumentado de manera generalizada, expone el estudio, aunque son las intervenciones de traumatología las que lideran la clasificación con hasta 111 días de espera de media en 2015, cuando en 2012 el tiempo de espera medio era de 90 días.

Gasto por comunidades autónomas

Respecto al gasto sanitario público, el informe señala que ha caído de media un 4,6% entre 2012 y 2014, aunque aquí hay diferencias en función de la comunidad autónoma. Los castellanoleoneses son los españoles a los que más presupuesto se destina en sanidad, 1.623,76 euros al año por cabeza, 570 euros más que Castilla-La Mancha, que con 1.053 euros por habitante fue la que menos gasto dedicó ese año a esa materia.

El estudio evidencia “un sistema sobrecargado, incapaz de reducir las listas y tiempos de espera en intervenciones quirúrgicas de importancia y atención especializada, con menos capacidad de atención en Primaria y con menos camas hospitalarias”, sostiene Ángel Puente, presidente del Círculo de la Sanidad. Es ahí, remarca Puente, “donde se perciben las consecuencias de la crisis y de las tensiones financieras permanentes que asfixian a un sistema que arrastra un déficit endémico y que no es capaz de aprovechar de forma eficaz todos los recursos sanitarios existentes en el país”.

Menor grado de satisfacción

Según expone el estudio, durante los últimos años se ha apreciado la falta de medidas de contingencia, lo que “propicia la sensación de que se mantiene la situación de atención a la población bajo circunstancias parecidas a las del período de crisis, con el consiguiente esfuerzo extraordinario del colectivo profesional sanitario y el descontento de la población, no con los profesionales sanitarios, sino con las políticas y la gestión pública de la sanidad”. Esto ha quedado patente en la nota que los ciudadanos han puesto a la sanidad pública en España. El grado de satisfacción ha disminuido un 2,89% de media: mientras que en 2012 la nota era un 6,57, en 2015 ha bajado hasta un 6,38. Ese año, Navarra obtuvo la mejor valoración con un 7,38 y Melilla, la peor (un 5,40).

Publicado en La Sanidad, Sanidad