Podemos prepara una conferencia internacional contra la xenofobia

Podemos pide “Puentes, no muros” en una cita internacional en Madrid contra la xenofobia, el neoliberalismo y el patriarcado en la UE

Cartel de la conferencia internacional impulsada por Podemos "Puentes, no muros" que se celebrará el 22 de abril en Madrid.

Cartel de la conferencia internacional impulsada por Podemos “Puentes, no muros” que se celebrará el 22 de abril en Madrid. / Podemos en Europa (Twitter)

La convocatoria lleva adjunto un manifiesto a favor de una “revolución democrática en Europa” que cuenta con los apoyos de un centenar de políticos, intelectuales y activistas entre los que se encuentran el exministro griego de Finanzas Yanis Varoufakis, la socióloga Saskia Sassen, el activista y académico estadounidense Noam Chomsky, la politóloga y economista Susan George o la filósofa belga Chantal Mouffe. La fecha que se ha elegido es el 22 de abril, la víspera de las elecciones francesas, porque, según denuncian los convocantes, en este país “volveremos a encontrar el dilema-trampa” que obliga a escoger entre la opción neoliberal o “el repliegue nacional en clave identitaria, excluyente y xenófoba”.

La conferencia se desarrollará en el Teatro El Pavón, en Madrid, y “el objetivo es generar un espacio de encuentro y diálogo entre actores sociales y políticos” que combaten las políticas neoliberales y de auge de la xenofobia en sus respectivos países. La jornada tendrá dos foros por la mañana y un mitin final de cierre por la tarde, que será “el primer acto anti-Trump en el Estado español”, según los organizadores. Los participantes ya confirmados son activistas del movimiento ‘Black Lives Matter’, miembros del equipo de Bernie Sanders, los organizadores de la reciente marcha por la dignidad en las banlieues (barrios populares) en Francia y las impulsoras de la gran manifestación feminista que consiguió evitar el plan del Gobierno de penalizar el aborto voluntario o involuntario. También acudirán otras personalidades de la política y la sociedad civil de países como Reino Unido, Alemania y Holanda.

Esta es una iniciativa de Podemos, articulada a través de su Secretaría Internacional y de la recientemente creada Secretaría de Europa, que recibe financiación del Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea (GUE). Al manifiesto de la convocatoria, firmado por los dirigentes de Podemos Pablo Iglesias, Irene Montero, Íñigo Errejón y Miguel Urbán, entre otros, han añadido su nombre la secretaria de Relaciones Internacionales de IU, Marina Albiol; el alcalde de Cádiz, José María González ‘Kichi’; el miembro de la ejecutiva de Barcelona en Comú Xavier Domènech; y el concejal de IU en el Ayuntamiento de Madrid Carlos Sánchez Mato.

El encuentro trata de poner “una piedra más” en la construcción de “otra Europa basada en la democracia, la justicia social y los derechos universales” y busca articular alternativas internacionales contra la xenofobia y la austeridad que se sumen a otras iniciativas similares en marcha en otros lugares de Europa.

El proceso contará con los ejes de ‘antiaustericidio’, por la justicia social; solidaridad, para tender puentes en vez de construir muros en sus fronteras; y feminismo, por la igualdad y los derechos. El lema “Puentes, no muros” es el mismo de una iniciativa internacional contra las “derivas machistas, racistas, xenófobas y autoritarias” de Donald Trump, que se lanzó el pasado 20 de enero, el día en que éste asumía la presidencia de Estados Unidos.

“60 años después del Tratado de Roma, Europa se encuentra en una encrucijada. Deuda, recortes, concertinas, vaciamiento democrático; pérdida de soberanía popular, tratados comerciales y decisiones políticas tomadas de espaldas y en contra de las mayorías sociales; una acción exterior que genera guerras, destrucción y migraciones forzosas; ataques sistemáticos contra los derechos de las poblaciones”, denuncia el manifiesto. La solución de las élites para esta crisis, según los convocantes, es “un binomio cerrado”, entre “la Unión Europea neoliberal, la Europa Fortaleza y de los mercados” y, por otro, “los repliegues nacional-identitarios en clave excluyente y xenófoba”.

Por el contrario, Podemos reclama “políticas radicalmente distintas, desde valores y tradiciones que estuvieron presentes en los mejores momentos de la historia europea” porque “el odio al diferente, la xenofobia y el racismo no pueden tener cabida en nuestras sociedades”. Mientras crecen “los monstruos de las nuevas derechas radicales”, salen perdiendo “las clases trabajadoras, las mujeres y las minorías étnicas y sexuales”. Después de que la crisis griega nos mostrara los límites de “intentar cambiar en solitario esta UE existente”, de que el Brexit nos enseñara las consecuencias de “entregarle a las élites neoliberales el monopolio de la bandera del europeísmo” y de que aparecieran “las sombras de Le Pen, Wilders o Alternativa por Alemania recorriendo Europa como fantasmas del pasado”, todavía “hay esperanza”, indican, porque hay “millones de personas que se organizan y marchan”.

Los convocantes piden avanzar hacia “una red europea de ciudadanía, movimientos sociales, actores políticos e instituciones del cambio” para conseguir una Europa que:

  • Cuestione y desobedezca los Tratados que imponen la austeridad social.
  • Apueste por un nuevo marco político y normativo que ponga los derechos, la justicia social, el planeta y a quienes lo habitan en el centro de la actividad económica.
  • Despliegue políticas favorables al mundo del trabajo, remunerado o no, los derechos sociales y los servicios públicos universales y democráticos.
  • Instaure un sistema fiscal progresivo y verdaderamente redistributivo que acabe con los paraísos fiscales dentro y fuera de Europa.
  • Audite las deudas públicas ilegítimas y reconduzca las inversiones militares y securitarias a programas sociales y sostenibles que pongan las bases de un nuevo modelo productivo.
  • Construya instituciones supranacionales plenamente democráticas y participadas, garantice el reconocimiento y la soberanía de los pueblos e impulse políticas de convergencia reales en favor de las regiones y sujetos sociales actualmente subordinados.
  • Dé un giro de 180 grados a la acción exterior europea, poniendo la paz, la justicia social y climática y los Derechos Humanos en el centro y no los intereses comerciales y empresariales de una minoría privilegiada.
  • Actúe sobre las causas que provocan las emigraciones forzadas y garantice el derecho universal a migrar y la libre circulación de personas independientemente de su origen.
  • Combata la islamofobia, LGTBfobia, misoginia, xenofobia y cualquier otra forma de autoritarismo y discriminación en sus vertientes institucional, social o política.
Publicado en Derechos humanos, Política, Sociedad