Temor en el PP a que el ex ‘número 3’ de Soraya tire más de la manta en el ‘caso Acuamed’

La Mafia del Agua // El ex subsecretario de Presidencia, Federico Ramos de Armas, es por ahora el más alto cargo político imputado por el juez Velasco. Su testimonio puede poner contra las cuerdas a sus antiguos jefes en Agricultura, Arias Cañete y García Tejerina, pero también a De Cospedal y a Pilar Platero, subsecretaria de Hacienda, entre otros.

Cospedal, Arias Cañete y Tejerina, en una imagen de archivo.EFE

Diecinueve contratos bajo sospecha. Pufos de decenas de millones de euros. Y un escándalo que no cesa. La investigación sobre el supuesto amaño de adjudicaciones en la empresa pública Aguas de las Cuencas Mediterráneas SA (Acuamed) preocupa sobremanera en el Gobierno y en el PP. Gestionada por el Ministerio de Agricultura y bajo la titula del de Hacienda, que tiene la propiedad de las acciones y supervisa y firma sus cuentas y partidas presupuestarias, la sociedad estatal está en el ojo del huracán judicial y mediático. Hasta el momento, ya han declarado como investigados (antes, imputados) dos altos cargos del departamento que dirige en funciones Isabel García Tejerina. Se trata del que fuera secretario de Estado de Medio Ambiente y, por tanto, presidente de Acuamed mientras ocupó el cargo, Federico Ramos de Armas, y la aún vicepresidenta de la mercantil, Liana Ardiles, directora general del Agua.

En su declaración de mayo como ‘investigado’, Ramos de Armas ya señaló a Arias Cañete como el valedor del presunto cabecilla de la mafia del agua

El testimonio del primero, que ocupaba el puesto de subsecretario de Presidencia con Soraya Sánez de Santamaría cuando estalló el escándalo, es el que más preocupa en Génova. Sobre todo desde que trascendió que en su comparecencia ante el juez Velasco del pasado 16 de mayo, que aún permanece bajo secreto sumarial, señaló al actual comisario europeo Miguel Ángel Cañete, como el gran valedor de Arcadio Mateo del Puerto, director general de Acuamed y presunto cabecilla de la trama desmantelada por la UCO el pasado mes de enero en la ‘Operación Frontino’. Según se conoció hace unas semanas, Ramos de Armas aseguró al magistrado que cuando pidió relevar a éste último fue el entonces ministro de Agricultura quien rechazó su cese.

También acusó a Arias Cañete de hacer oídos sordos al informe que su secretaria de Estado le presentó en enero de 2014 antes de una reunión de primero con altos directivos de la empresa FCC para tratar la situación de la desaladora de Bajo Almanzora. En dicho documento, recalcó Ramos de Armas, proponía rescindir el contrato, pero al final el entonces responsable de Agricultura apostó por un pacto con la constructora que ahora forma parte de los supuestos amaños que investiga el juez Velasco. La versión del ex alto cargo de Presidencia confirmaba en este sentido lo declarado por es Francisco Valiente, el ingeniero de Acuamed que destapó la trama, tras lo que fue fulminantemente despedido, y que había asegurado antes que en aquella obra se siguieron “instrucciones del ministro”.

Génova cree que el ex ‘número 3’ de Soraya no aguanta más la presión y está dispuesto a romper el ‘cordón sanitario’ del PP para que el escándalo no salpique más arriba en plena campaña electoral

En este contexto, fuentes cercanas a la investigación admiten que el ex ‘número 3’ de Sáenz de Santamaría “está a punto de explotar” y seguir “tirando de la manta”. Es, precisamente, esta posibilidad la que preocupa al PP. Las fuentes consultadas confirman que Génova está al tanto de que “Ramos de Armas no aguanta más la presión y está dispuesto a romper el cordón sanitario” creado en el Gobierno en funciones para que la trama no salpique más arriba, máxime en plena campaña electoral. Hasta ahora, no hay constancia de que Ramos de Armas haya apuntado a la posible implicación de la actual responsable del departamento, Isabel García Tejerina, de la que sí aparecen ya referencias en el sumario, aunque aún mínimas. No obstante, éste no es el único temor del PP. También hay preocupación por si la mafia del agua puede terminar salpicando a algún alto cargo de otro ministerio, en concreto el de Hacienda, que dirige en funciones Cristóbal Montoro. En concreto, a su ‘número 3’, Pilar Platero, subsecretaria del departamento y responsable de la Dirección General de Patrimonio del Estado, de la que depende Acuamed.

Los cuatro consejeros de Hacienda

Hacienda contaba con cuatro consejeros en la empresa pública, que estaban informados de los desvíos presupuestarios. Como ya informó Vozpópuli, todas las partidas e incrementos presupuestarios pasaban por la mesa de Platero, que era la que finalmente los aprobaba. En este sentido, las fuentes consultadas recuerdan a este diario que el juez Velasco ya destacaba en su auto del 20 de enero, por el que envió a prisión a cinco de los implicados, que “se consignaron cerca de 36 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) en 2015, manteniéndolos solo que reducidos en los de 2016 a una compensación de ocho y catorce millones”. Los incrementos presupuestarios, incluida la supuesta compensación de 9,5 millones de euros que se iba a pagar a FCC, pasaron por el consejo y fueron autorizados por el Ministerio de Hacienda. Ninguno de los cuatro consejeros de este departamento, ni siquiera el representante de la Intervención General del Estado, alertaron de que esas nuevas partidas parecían sospechosas.

La ‘número 3’ de Montoro también se ha visto salpicada en el ‘caso Acuamed’ por los ‘pinchazos’ telefónicos al jefe de la trama a cuenta de una obra en Algeciras

Además, el nombre de Pilar Platero ya ha aparecido en los ‘pinchazos’ telefónicos que la UCO realizó durante la investigación. En concreto, en algunas conversaciones del presunto cabecilla de la trama para acelerar la construcción de un colector en la localidad gaditana de Algeciras, entonces gobernada por el PP. Según se refleja en un informe de la Guardia Civil incorporado al sumario, “motivado por un interés electoral particular del alcalde de Algeciras, tanto Arcadio Mateo como el mismo [regidor], José Ignacio Landaluce, no dudan en contactar con los diferentes funcionarios públicos y altos cargos de la administración que tienen que emitir opinión o informe para que pueda llevarse a cabo la obra del colector de Algeciras”. Uno de ellos fue, precisamente, la alto cargo de Hacienda.

Los investigadores sospechan que dicho contrato habría sido preadjudicado mucho antes de tener el marco legal que le diese cobertura a la ejecución y la dotación presupuestaria o de crédito. Así, los agentes reflejan en un informe que el 20 de abril de 2015, a un mes de las elecciones municipales, Arcadio Mateo recibió una llamada del regidor de la ciudad andaluza en la que el primero le explicaba a éste que “le voy a decir que toque a la subsecretaria, a la persona que tiene que tocar en Hacienda que ya la ha tocado antes, a Pilar Platero. La subsecretaria es la persona clave…”. Minutos más tarde, el cabecilla de Acuamed recibía una llamada del delegado del Gobierno andaluz, Antonio Sanz: “Cree que sería bueno, Antonio, si puedes. Pilar Platero que es la persona…ya has hablado con ella alguna vez, pues hoy me ha garantizado que salía, debe llegar hoy mismo… (…) entonces si ellos aprietan un poquito, llegamos al Consejo de Ministros el 30 de abril y nosotros el 5 de mayo lo aprobamos y podemos empezar la obra, o sea, que estamos en tiempo si ella aprieta un poquito”. Sanz respondía: “Me pongo a ello”. La urgencia por sacar adelante esa obra antes de la cita con las urnas la había explicado Landaluce a Arcadio Mateo en otra conversación intervenida: “Era la única promesa, el único compromiso que yo llevaba en mi programa era el tema del colector. No llevaba otro. Además, hoy sale en prensa”.

Y De Cospedal

Las conversaciones y mensajes sobre esta obra no sólo salpican a la subsecretaria de Hacienda, sino también a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, cuya relación con Arcadio Mateo era supuestamente estrecha ya que éste había estado elaborando sondeos electorales para los ‘populares’ en Castilla-La Mancha incluso después de asumir el cargo de director general de Acuamed, como ha quedado constatado por diversas facturas intervenidas por la Guardia Civil en el domicilio particular del último. Así, tras las conversaciones telefónicas en las que se citaba a Pilar Platero, el presunto cabecilla de la mafia del agua y el alcalde de Algeciras intercambiaron mensajes de móvil con referencias a la ‘número 2’ de Génova: “Atascado en la mesa de Marcos Peletero. Reconoce que lo tiene desde el viernes pasado pero tiene que estudiarlo muy a fondo”, explica el imputado. El alcalde le responde: “Ya está llamando a Marta Currás. Ya ha hablado Antonio (Antonio Sanz) con Currás”, en referencia a la secretaria de Estado de Presupuestos Marta Fernández Currás, ex pareja sentimental del ‘popular’ Alberto Nuñez Feijóo.

Cospedal ha negado cualquier relación con la trama tras conocerse el contenido de varios SMS de Arcadio Mateo que la mencionaban. El PP teme que Ramos de Armas pueda implicarla

Arcadio Mateo le respondía poco después: “Menos mal que son amigos. Llegó por la tarde el informe de presupuestos siendo negativo…Yo se lo he dicho a Cospedal. No entendemos qué pasa y lo que pasa es que tenemos la administración llena de incompetentes y gente en puestos importantes con compromiso cero. Luego nos extrañamos”. Cuando Vozpópuli reveló la existencia de dichos mensajes, la secretaria general del PP se apresuró a desmentir tajantemente cualquier participación en dicha adjudicación. Alegaba que “no se sostiene en ninguna prueba que así lo acredite puesto que es totalmente falso”. No obstante, en Génova preocupa también que Ramos de Armas apunte más allá del propio Ministerio y llegue hasta la mano derecha de Rajoy.

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