Víctimas de ETA responden a la nueva estrategia del PP: «Utilizan el dolor ajeno con intereses partidistas

  • «Aznar habló de generosidad con los terroristas y Mayor Oreja se mostró dispuesto a sentarse con ETA», recuerda Roberto Manrique, herido en el atentado de Hipercor
  • María Jáuregui, hija del exdirigente Juan María Jáuregui asesinado por la banda en 2000, lamenta que «da la sensación» de que los populares «echan de menos a ETA»
  • Covite reconoce que el PSN «no ha pactado directamente» con Bildu, como asegura el PP, pero critica que el Ejecutivo navarro «dependa» de la izquierda abertzale
  • ETA y Catalunya: las prioridades en la estrategia de la renovada dirección del PP

La portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo, acompañada de la presidenta del PPN (Navarra Suma), Ana Beltrán

La portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo, acompañada de la ‘número tres’ del PP, Ana Beltrán, el pasado jueves, en Pamplona // David Domench / Europa Press

La nueva estrategia del Partido Popular que sitúa como una de sus prioridades la lucha contra la ya desaparecida banda terrorista ETA y las acusaciones lanzadas por la formación de Pablo Casado en los últimos días contra el PSOE, al que han llegado a culpar de «pactar con ETA» porque la socialista María Chivite ha sido elegida presidenta de Navarra gracias a la abstención de EH Bildu, no son en absoluto compartidas por varias de las víctimas de la banda terrorista ya desaparecida, que aseguran sentirse «utilizadas» por la derecha para sus «intereses partidistas».

Las declaraciones más duras las pronunció el pasado jueves –primer día del debate de investidura– la portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, que llegó a asegurar que la elección de Chivite con los votos a favor de PSN, Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra, así como con la citada abstención de EH Bildu, fue un «homenaje público a ese mundo de ETA», algo de lo que culpó directamente al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez.

«El señor Sánchez llegó al poder con la abstención de Bildu y hoy [por el jueves] consuma esa traición al consenso moral español. Anexiona Navarra a la indignidad de su proyecto político», dijo Álvarez de Toledo. Ella misma publicó el sábado un polémico tuit en el que sostenía que EH Bildu «justifica las masacres del 11-M, Las Ramblas y Bataclán».

Desde la dirección del PP se ha llegado a acusar en los últimos días a los socialistas de «pactar» con la formación que integra a la izquierda abertzale, a la que considera «heredera de ETA» pese a su rechazo explícito a la violencia: «Sánchez ha preferido unirse a EH Bildu que a Navarra Suma», sostuvo el viernes el número dos de los populares, Teodoro García Egea.

Las víctimas de ETA consultadas por eldiario.es critican esta actitud de los populares. «Algunos de los que ya llevamos más de 30 años en atención a las víctimas del terrorismo tenemos memoria», advierte en declaraciones a este diario Roberto Manrique, que resultó malherido en el atentado de Hipercor de 1987 y que actualmente trabaja como asesor de la Unidad de Atención y Valoración a Afectados por Terrorismo de Catalunya.

«Hablar de todo» sin violencia

«ETA presentó una tregua entre 1998 y 1999 y el Gobierno de José María Aznar, del PP, abrió contactos con la banda. El propio Aznar habló de generosidad con los terroristas y el entonces ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, se mostró dispuesto a sentarse con ETA. Ahora que gracias a dios ETA ya no existe, aunque evidentemente quedan sus secuelas, y cuando los estatutos de Bildu son contrarios a la violencia ETA, que los del PP hagan estos discursos a muchas víctimas nos cansa», lamenta.

Manrique denuncia la «utilización partidista del dolor ajeno» por parte de los populares. «Muchas víctimas pensamos lo mismo, así que ya está bien. Se dijo que en ausencia de violencia se podía hablar de todo», recuerda, para tratar de defender a Bildu como un interlocutor válido, pese a que recuerda que en este caso no ha habido pactos entre la izquierda abertzale y los socialistas.

«Cuando ETA mató indiscriminadamente en el atentado de Hipercor nadie avisó a las víctimas en función de lo que votábamos, así que el PP debería darse cuenta de que somos una multitud muy diversa», añade, antes de lamentar: «Hay políticos a los que les quitas dos o tres patas como ETA y Catalunya y no tienen más argumentos».

«Asco» hacia la actitud del PP, pero también hacia la de Ciudadanos –que ha sacado a ETA a relucir en los últimos días– asegura sentir Rosa María Cabré, cuya madre fue asesinada también en el atentado de Hipercor de hace ya 32 años. «Son carroña. Están utilizando la muerte de mi madre para sus propios intereses y parece que no tienen ningún otro discurso más que el de hablar de ETA», lamenta. Ella aboga por la «convivencia» y por eso asegura sentirse también «dolida» por los recientes homenajes a presos de ETA que se han visto en algunas localidades vascas.

Para María Jáuregui, hija del exgobernador civil de Gipuzkoa, del PSE, Juan María Jáuregui, asesinado por ETA en 2000, el discurso utilizado por el PP en los últimos días por la investidura navarra «no es nada nuevo». «En la precampaña de las elecciones generales mantuvieron el mismo discurso. Para ellos todo es ETA y ETA ya no está entre nosotros, por fortuna. A veces me da la sensación de que la echan de menos», remacha.

EH Bildu, «una opción política legal»

Sobre el caso navarro y la abstención de la izquierda abertzale que permitió la elección de Chivite como presidenta, Jáuregui recuerda que «EH Bildu, como el resto de partidos, es una formación legal que participa en las elecciones y es una opción respetable». Por eso considera que «con esa justificación de todo es ETA» los populares «no sacan ningún beneficio» ni en el País Vasco ni en Navarra, sino que simplemente «lo utilizan» para rascar votos fuera de allí.

«Que dejen de utilizar a las víctimas, las víctimas somos plurales», insiste, en una idea que comparte también el periodista Gorka Landaburu, que en 2001 recibió en su domicilio un paquete bomba de ETA que al explotar le hizo perder varios dedos y le provocó daños irreparables en la vista.

El informador, actual director de la revista Cambio 16, considera «una vergüenza» «que se vuelva a los tiempos pasados» y que desde el PP «se utilice a ETA y el terrorismo cuando hace más de ocho años que las armas se han callado, por intereses partidistas». «El objetivo no es ya condenar a ETA, sino que es exclusivamente desgastar a Pedro Sánchez», sostiene.

La actitud de la derecha en Navarra es, para él, «absurda y completamente contraproducente». «En la anterior legislatura gobernó Geroa Bai en coalición con EH Bildu, y el alcalde de Pamplona fue de EH Bildu, y ni se ha roto España ni se ha desmembrado Navarra», recuerda. «Durante años los que hemos sufrido el acoso del terrorismo con atentados, con chantajes o con coacciones así como muchos ciudadanos lo denunciábamos siempre. ¿Dónde estaba esta gente hace 10 o 15 años para denunciar el terrorismo y estar en la calle con Gesto Por la Paz?» se pregunta.

Apostar «por la convivencia»

Landaburu considera que «pocas lecciones» tienen que dar a las víctimas aquellos que no estaban en Euskadi o Navarra cuando ETA mataba. «Ahí sí que había que condenar, no ahora que la banda ha desaparecido». El periodista también recuerda que «durante años de calvario desde la sociedad» se decía a los terroristas «no solo que dejaran las armas, sino que se integraran en política». Ahora, recuerda, EH Bildu es un «partido legal y está en muchas instituciones». «Muchas víctimas estamos apostando por la convivencia sin olvidar lo que sucedió» concluye.

Ante lo ocurrido en los últimos días sobre la investidura navarra el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) que preside Consuelo Ordóñez, hermana del exconcejal del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián Gregorio Ordóñez, asesinado por ETA en 1995, ha publicado un comunicado en el que rechaza la tesis del PP sobre que se haya producido un pacto entre los socialistas navarros y EH Bildu, aunque se muestra muy duro con el Gobierno de María Chivite.

En palabras de la propia Ordóñez, la asociación considera, no obstante, que hasta que EH Bildu no condene la historia de terrorismo de ETA y no asuma sus «responsabilidades y complicidades» con la banda terrorista, cualquier gobierno que dependa de esta fuerza política será «inaceptable, política y moralmente, aunque no se haya pactado directamente con ella».

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