España se va al ERTE: el Gobierno rescata a las grandes empresas con beneficios

Con 200.000 expedientes de regulación temporal de empleo iniciados, que afectan a más de 1,5 millones de personas, grandes empresas con beneficios aprovechan la coyuntura para transferir al Estado las pérdidas provocadas por el coronavirus. Todo ello, después de anunciar simbólicas donaciones de material sanitario.

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Comparecencia del presidente Pedro Sánchez en la que anuncia la movilización de 117.000 millones de euros para frenar la caída de la economía // David F. Sabadell

Amancio Ortega es la persona más rica de España y la sexta del mundo, con 55.499 millones de euros, según la lista Forbes. Cobra el salario mínimo multiplicado por 900.000 y sus dividendos le reportan, en condiciones normales, 9.409 euros por segundo. La donación de 300.000 mascarillas que llenó los titulares de la prensa española suponen para este multimillonario unos 30 segundos de su tiempo, al menos si el precio de cada mascarilla —0,99 euros— es el mismo que en la última compra de la Guardia Civil.

Detrás del éxito de este empresario no solo hay una historia de esfuerzo y superación, también se oculta el trabajo de miles de mujeres que nunca vieron reconocidos sus derechos laborales y un modelo de negocio basado en la deslocalización y la tercerización, los bajos salarios y las subcontratas precarias. Por no hablar del entramado de empresas y filiales en países europeos con una fiscalidad más favorable que permiten a Inditex ahorrarse un 10% de impuestos.

Poco después de decir que ponía a disposición toda su estructura logística para frenar el virus, Inditex anunciaba que aplicaría un expediente de regulación temporal de rmpleo (ERTE) a 25.000 de sus empleados en España si el estado de alarma se alargaba más allá del 15 de abril. Mientras llega esa fecha, numerosos trabajadores temporales de las empresas de Amancio Ortega ya han sido avisados de que sus contratos no se renovarán ni se podrán acoger a ese posible ERTE.

Inditex tuvo en 2019 un beneficio de 3.639 millones de euros, algo que le permite afrontar “la situación en solitario dada su excelente situación financiera”, según la Federación de Industria de CC OO

Desde la Federación de Industria de CC OO denuncian que la amenaza de ERTE llega poco después de que Inditex presentara un beneficio de 3.639 millones de euros en 2019, algo que le permite afrontar “la situación en solitario dada su excelente situación financiera”, todo ello sin cargar la factura a las arcas del Estado. Una situación que se ha convertido, según dice a El Salto el exconcejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid Carlos Sánchez Mato, “en un rescate en toda regla” donde los más beneficiados serán, una vez más, las grandes empresas y la banca.

Después de las medidas incluidas por el Gobierno de coalición en el decreto del 17 de marzo, todos los trabajadores afectados por un ERTE cobrarán el paro —normalmente el 70% de su salario— de los fondos públicos de desempleo aunque no hayan cotizado el mínimo para ello y no se descontará de prestaciones futuras, dos novedades del RDL 8/2020.

De esta forma, el Estado tendrá que asumir prácticamente en solitario el multimillonario coste de 200.000 expedientes que afectan, por ahora, a más de 1,5 millones de personas. Buena parte de los ERTE se producen en pequeñas y medianas empresas, según los sindicatos. Otro tanto, en grandes empresas y multinacionales, muchas de ellas con enormes beneficios.

“Muchas de las grandes empresas españolas se están ahora beneficiando del auxilio estatal cuando ni pagan lo que deberían aquí ni en el resto del mundo”, dice Sánchez Mato

Para Sánchez Mato resulta claro que las grandes empresas “se están aprovechando” de esta situación. Sobre todo, indica, si se tiene en cuenta que las empresas españolas “pagan poquísimos impuestos”. De hecho, indica este economista que milita en Izquierda Unida, las 134 grandes multinacionales con matriz española amasaron en 2016 un beneficio de 91.894 millones de euros y pagaron por este impuesto 11.594 millones en todo el mundo, un 12,6%, según la información publicada por la Agencia Tributaria. “Muchas de ellas se están ahora beneficiando del auxilio estatal cuando ni pagan lo que deberían aquí ni en el resto del mundo”, dice Sánchez Mato.

Propaganda que algo queda

“Este virus lo paramos unidos”, machacan en la radio con muestras de solidaridad de grandes empresas que se “vuelcan a ayudar en la guerra contra el coronavirus”. Casi todos esos anuncios de donaciones han sido seguidos, pocos días después, de ERTE que afectan a cientos de miles de trabajadores.

El Corte Inglés, con un beneficio de 258 millones en 2019, un 27,7% más que año anterior, anunció el 23 de marzo que iba a donar toda la ropa de cama que se necesita en el Ifema. El 25 de marzo, presentaba un ERTE para 26.000 empleados.

Con semejante geometría, Ikea proclamaba que se pondría en contacto con la Comunidad de Madrid para donar ropa para las residencias de ancianos. Y el 25 de marzo anunciaba un ERTE para el 83% de su plantilla, otras 6.000 personas para las cuentas del Estado, las mismas que sufragan la sanidad y los servicios públicos. La empresa sueca había obtenido en el último año fiscal 1.817 millones de euros de beneficio. “Nuestra visión, contribuir a crear un mejor día a día para la mayoría de las personas, cobra más sentido que nunca en un momento tan crítico y excepcional como el que vivimos”, comentaban desde IKEA.

Otra tanto hacía H&M, que donaba 500.000 dólares al fondo de respuesta solidaria de la OMS y comunicaba que estaba comenzando a reorganizar su cadena de suministros para producir material para hospitales y trabajadores de la salud. Horas después anunciaba un ERTE para sus cerca de 6.000 trabajadores en España. H&M había tenido 1.270 millones de euros de beneficios el año pasado.

La misma historia se repite con diferentes nombres y cifras de empleados que se van al ERTE a cuenta del presupuesto público: Calzedonia, 2.000; Mediapro, 1.200; Decathlon, 8.000; Renault, 11.649; Mango, 4.767… Todos ellos con beneficios millonarios los ejercicios pasados.

Esta vez, rescatar a la gente

En un comunicado lanzado este 26 de marzo, Attac España critica los requisitos recogidos en el RDL 8/2020 para que una empresa pueda despedir temporalmente a sus trabajadores: “No se debería permitir que las empresas que hayan declarado beneficios sustanciosos en los ejercicios recientes no asuman el coste laboral de los ERTE y se lo traspasen al Estado”.

Según denuncian desde esta ONG, los criterios establecidos en el decreto del 17 de marzo, “no diferencian entre el tamaño de la empresa o en los beneficios anuales de las mismas”. La normativa aprobada permite que todas las empresas se acojan a estos expedientes y se “ahorren los costos laborales en proporciones similares, desde Amancio Ortega a la pyme de cinco trabajadores”, ya golpeada por la crisis anterior.

Desde Attac España defienden que “el presupuesto público destinado a la gestión de esta crisis no debería utilizarse para apoyar a las empresas con grandes beneficios, mucho menos a las que practiquen la evasión fiscal”

“El presupuesto público destinado a la gestión de esta crisis no debería utilizarse para apoyar a las empresas con grandes beneficios, mucho menos a las que practiquen la evasión fiscal o tengan abiertos expedientes por incumplimientos graves de derechos laborales. El sacrificio y las ayudas deben ser proporcionales a las necesidades y situación financiera”, señalan desde Attac.

El exconcejal de Economía y Hacienda madrileño coincide en que se deberían haber puesto más condiciones y restricciones a las grandes empresas con beneficios, aunque para ello “la correlación dentro del Gobierno tendría que ser otra muy diferente, no se le puede pedir a mis compañeras y compañeros de Unidas Podemos que consigan doblegar al PSOE en temas como este teniendo 35 diputados”.

Sánchez Mato cree que se están volviendo a repetir muchos de los errores cometidos en la anterior crisis, cuando se tomaron decisiones que “condicionan las posibles respuestas” a la actual crisis del coronavirus.

“Desgraciadamente seguimos transitando por la misma senda de 2007 y años sucesivos. No sorprende demasiado. Sigue el mismo patrón de un rescate masivo a las entidades bancarias y a las grandes empresas, que son a las que primero se protege”, dice Sánchez Mato a El Salto.

Y todo eso, incluso, con la presencia de Unidas Podemos en el Gobierno, dice, “gracias a los cuales se ha podido desplegar un escudo —insuficiente, pero escudo— para mitigar los efectos de la crisis sobre la mayoría social. Esto sería muy diferente sin Yolanda, Irene, Alberto, Pablo y Castells en el Consejo”.

La respuesta del Gobierno es “un esfuerzo insuficiente y muestra que la inmensa mayoría de los fondos se movilizarán para sostener a las empresas y los bancos”

Para este economista e integrante de IU, “la respuesta es absolutamente insuficiente” por parte de los grandes países europeos —Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, España— y Estados Unidos. Una media del 1,67% de ayudas públicas con respecto al PIB, explica Sánchez Mato, es “un esfuerzo insuficiente y muestra que la inmensa mayoría de los fondos se movilizarán para sostener a las empresas y los bancos”.

“Vuelve a ser una salida capitalista a la crisis. Cierto es que España a estas alturas en la crisis de 2008 no había aprobado nada en sentido social, pero es un triste consuelo. Las grandes economías no han entendido el mensaje”, se lamenta.


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