La Marcha Estatal contra las Violencias Machistas desborda Madrid

Alrededor de medio millón de personas abarrotaron ayer el centro de Madrid para pedir que la lucha contra la violencia de género «sea cuestión de Estado». La manifestación del 7N, convocada por más de 400 colectivos feministas de toda España, recorrió las calles de la capital desde el Ministerio de Sanidad hasta el comunicado final a la entrada de la Plaza de España.

A la marcha asistieron representantes de organizaciones sociales, sindicatos y partidos, entre ellos los líderes del PSOE, Pedro Sánchez; Podemos, Pablo Iglesias, e IU, Alberto Garzón, y la vicesecretaria general de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy (PP).

La movilización que se desarrolló sin incidentes de importancia, partió a las 12.00 horas del Paseo del Prado, a la altura del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y tardó algo más de dos horas y media en llegar a la Plaza de España, donde concluyó con la lectura de un manifiesto en todas las lenguas oficiales con traducción a lengua de signos.

Entre los asistentes había personas procedentes de diversos puntos de España y de todas las edades. Guadalupe, Alicia, Sara, Lucía y María cinco estudiantes de tercero de Secundaria, señalaron a Servimedia que su presencia en la marcha era una muestra de apoyo a todas las mujeres que sufren violencia y a las reivindicaciones de las organizaciones convocantes. «Hay mucha gente que confunde el feminismo y que no lo apoya, no lo comprenden», dijeron en relación a algunos compañeros de clase.

En este sentido, lamentaron que no exista ninguna asignatura en la ESO en la que se incluya la educación en cuestiones de género o igualdad, algo que reclamaron. «¿Tú ves cuántos hombres hay aquí? Una cuarta parte», señalaron.

En un ambiente reivindicativo, los participantes recorrieron las calles coreando lemas que reclamaban el respeto de los derechos y la libertad de las mujeres.

En la plaza de Callao, un grupo de mujeres se ha unido a la manifestación en representación de las siete mujeres que llevan siete días en huelga de hambre en la Puerta del Sol contra la la violencia machista. Una huelga que finalizarán hoy porque “ya no pueden más”, dice una de ellas.

Otro de los objetivos de esta marcha es hacer visibles y extirpar de la “normalidad” las otras violencias, en plural, porque “no solo se da en el ámbito de la pareja o expareja, también las agresiones sexuales son violencia e igualmente se da en el entorno laboral, social, en las relaciones familiares, la publicidad o los medios”, dice Noelia Landete, de la comisión de comunicación. El pasado 30 de octubre, la Asamblea 7N lanzó en Twitter el hashtag #ViolenciaMachistaEs, que al poco tiempo se convirtió en tendencia.

Entre los pocos incidentes registrados, la organización destacó que varias personas irrumpieron al inicio de la manifestación con pancartas negando la violencia de género durante la lectura de un manifiesto por parte de Ángela González, víctima de violencia de género y cuya hija murió asesinada a manos del padre cuando éste disfrutaba de un permiso de paternidad en 2003. «Nos llamaron feminazis y arremetieron contra nosotras», denunciaron desde la organización de la manifestación.

En el comunicado que se leyó antes de concluir la manifestación, se explicó que el terrorismo machista ha asesinado a más de 1.300 mujeres en los últimos 20 años y en 2015 ya se han registrado 84 feminicidios. Para escuchar el comunicado, todos y todas las asistentes se han sentado en el suelo. La sentada no solo ha copado toda la plaza, se ha extiendido por los casi dos kilómetros que ocupa la Gran Vía. La marcha exigió un pacto de Estado contra la violencia machista y que se aplique el Convenio de Estambul sobre los derechos de las mujeres. Las organizadoras calificaron la marcha de «éxito total», debido a la alta asistencia y a la representación pólitica de la mayoría de partidos.

La marcha finalizó en la Plaza de España con una Gran Vía abarrotada y con asistentes que todavía llegaban a Cibeles, donde el Ayuntamiento cambió el cartel de ’Welcome Refugees’ que había en la fachada por otro en el que se puede leer «contra las violencias machistas».

La Solfónica fue la encargada de clausurar el acto. Entonó piezas cargadas de simbolismo, entre ellas, ‘Por qué cantamos’ de Mario Benedetti: “Usted preguntará por qué cantamos / Y cantamos porque el río está sonando / y suena el río / Cantamos porque el cruel no tiene nombre / y, en cambio, tiene nombre su destino”.

Hasta la capital se desplazaron al menos 268 autobuses, de diferentes provincias, además de los vuelos que proceden de Islas Canarias y Baleares y los 700 billetes de tren que se han vendido. Solo desde Málaga han llegado 400 personas. Porque la de hoy es una cita de grandes cifras: 380 organizaciones territoriales y 70 estatales se han adherido, además de sindicatos y partidos políticos. Entre ellos, PSOE, Podemos, IU y Equo. La idea, que partió de Valencia, ha estado tomando forma durante diez meses, desde el pasado mes de enero.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España. Fotografías//Dani Gago, Eliezer Sánchez, Irene Lingua, DISO Press.

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