Interior ultima una reforma exprés para blindar en la cúpula de la Policía a comisarios afines

  • Acaba con el requisito de antigüedad para ascender a comisario principal e introduce los exámenes con entrevista personal
  • El próximo Gobierno se encontrará con la obligación de ubicar en puestos de máxima responsabilidad a los comisarios que aprueben ahora
  • El PSOE interpela al Ejecutivo y el Sindicato Unificado de Policía califica la reforma reglamentaria de la última “argucia” para imponer el “nepotismo”

La proximidad de las elecciones generales ha provocado un movimiento de urgencia en el Ministerio del Interior para intentar extender la influencia del Partido Popular en la Policía, aunque los comicios deparen un cambio de Gobierno. El Consejo de Ministros está a punto de aprobar una modificación en el Reglamento de Procesos Selectivos y de Formación, de tal modo que un grupo de agentes que han accedido a comisario durante esta legislatura pueda alcanzar el máximo rango, comisario principal, sin tener que esperar los 7 años que son necesarios en la actualidad.

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El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz

Los cargos más elevados en la Policía deben de ser desempeñados por un comisario principal, según la normativa actual. El ascenso a esa categoría y el escaso número de comisarios principales garantiza, por tanto, un puesto en la cúpula policial. Comisarios principales deben ser los jefes superiores en las comunidades autónomas y los máximos responsables de las investigaciones contra el terrorismo o la corrupción en los servicios centrales, entre otros.

Hoy por hoy, el ascenso a comisario principal impone tres requisitos: una puntuación mínima de baremo profesional, los siete años de veteranía citados y aprobar dos exámenes, el psicotécnico y el de conocimientos técnico-profesionales. Ante un tribunal elegido a dedo por la actual cúpula policial, el tercer requisito se convierte en el único que queda sometido a criterios subjetivos. Si el del baremo profesional es superado por la mayoría de los comisarios y se elimina el requisito de la antigüedad, el resultado es que esas pruebas subjetivas son la puerta de entrada al máximo escalafón en la Policía y, en consecuencia, a un puesto clave de mando.

En este sentido, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) exigió este jueves la inclusión en la reforma de varias medidas que permitan abortar la maniobra de Interior, entre ellas “la prohibición legal de utilizar la entrevista personal como un elemento de discriminación y eliminación de candidatos”. El SUP exige en un comunicado que las pruebas sean “tasadas y verificables”, con preguntas seleccionadas de una batería previamente acordada y que sean formuladas a los candidatos aleatoriamente. El sindicato afirma que así se eliminaría “el planteamiento de cuestiones más favorables cuando se pretenda beneficiar al candidato y más dificultosas cuando el objetivo es relegarlo”.

La nueva Ley Orgánica de Régimen de Personal de la Policía entró en vigor el pasado 18 de agosto e incluía en su Disposición Final Novena la necesidad de reformar el Reglamento de Procesos Selectivos y de Formación de la Policía que está en vigor desde 1995. La maniobra que prepara el Ministerio del Interior, sin embargo, es una rápida modificación parcial de ese Reglamento que incluya el sistema de acceso a oficial de Policía y a comisario principal. En el primer caso, un policía solo podía ascender a oficial por concurso-oposición. Para los comisarios, sólo se podía una vez acumulada la antigüedad. Con la reforma que va a aprobar el Consejo de Ministros, en ambos casos habrá las dos posibilidades.

En el día de ayer, la reforma pasó por el Consejo de la Policía, donde están representados los sindicatos del Cuerpo. El trámite legal hace que el siguiente paso sea, directamente, el Consejo de Ministros. Esto permite que el próximo curso de ascenso a comisario principal haya arrancado antes de que acabe la legislatura y el proceso de selección entre los meses de noviembre y diciembre. De esta forma, el nuevo Gobierno se encontrará con una nueva hornada de comisarios, que han ascendido con el anterior Ejecutivo, y que simplemente aguardan a que el nuevo les asigne la relevante tarea que corresponde a la categoría profesional recientemente adquirida.

Maniobra previa

La Confederación Española de Policía (CEP) ya denunció en 2014 una maniobra previa. El concurso de comisarios previsto para ese año se retrasó unos meses de tal forma que, otra vez inspectores jefes de la máxima confianza de la cúpula política tenían tiempo de cumplir los cinco años que se requerían para acceder a la prueba. Es ese grupo del que recelan precisamente las fuentes policiales consultadas por eldiario.es. Sin la reforma de próxima aprobación, estos y otros no podrían acceder a comisario principal hasta 2021.

Algunos de esos policías fueron nombrados comisarios y directamente destinados a puestos sensibles. Es el caso, por ejemplo, de la comisaria Núria Mazo, quien a los pocos meses de ascender se le entregó una nueva brigada en Asuntos Internos a la que, a través de una orden interna, se habilitaba para inmiscuirse en cualquier investigación de la Policía, afecte a la materia que afecte. La Unidad de Asuntos Internos se ha visto mezclada en esta legislatura en polémicos episodios como la detención del Pequeño Nicolás o las investigaciones extrajudiciales a políticos vinculados al proceso soberanista.

Detrás de la reforma está el Director Adjunto Operativo (DAO), Eugenio Pino, el comisario elegido por el PP para dirigir la Policía. Según fuentes policiales consultadas por eldiario.es, Pino cuenta con el respaldo total del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, lo que no ha evitado fuertes tensiones en el seno del Cuerpo. Uno de los argumentos utilizado desde la cúpula del Ministerio del Interior es la elevada tasa de jubilaciones que se están dando en la escala superior. Sin embargo, a día de hoy hay 138 comisarios principales para las 68 plazas que requieren esa categoría. Los restantes van destinados a otras plazas que pueden ser cubiertas indistintamente por comisarios o comisarios principales y que suman 173 destinos.

El Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados presentó la pasada semana una batería de preguntas al Gobierno. “¿Considera el Gobierno acorde con los principios democráticos convocar plazas de comisarios principales, con las cámaras disueltas, que habilitan para acceder a los máximos puestos de la Policía Nacional?”, pregunta el diputado Antonio Trevín.

En su nota de este jueves, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) afirma: “Toda la corporación, especialmente la Escala Superior (comisarios y comisarios principales) sabe que esta modificiación es tan sólo una argucia más para, quizás por última vez, ejercer el nepotismo tan descarado del que han hecho gala en estos últimos años, dejando colocados a algunos de sus favoritos”.